Toda actividad humana genera desechos, y es quizás la alimentación, desde la producción hasta el consumo, una de las que causan mayor impacto en el planeta. La buena noticia es que es posible minimizar este impacto siguiendo las recomendaciones de la FAO.

La reducción del desperdicio de alimentos disminuye el impacto ambiental y garantiza la seguridad alimentaria y nutricional. Un tercio de la producción mundial de alimentos, 1300 millones de toneladas, es desperdiciada anualmente y al mismo tiempo 870 millones de personas pasan hambre, una gran contradicción que toca la ética y la moral.

En septiembre de 2013, la Organización de las naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó un manual de recomendaciones para reducir el desperdicio de alimentos realizando cambios en todos los eslabones de la cadena desde la granja hasta la mesa: agricultores, pescadores, ganaderos, industriales, procesadores de alimentos, supermercados, estados gobiernos y consumidores. Este manual fue expuesto en Caracas, en el marco de la conferencia La Huella del Desperdicio de Alimentos, por la Dra. María Soledad Tapia, bióloga con maestría y doctorado en Ciencia de los Alimentos, encargada del Programa 5 al Día Venezuela.

Casi un tercio de las pérdidas, un 28 %, ocurre por nosotros mismos, los consumidores. De las personas que sufren de hambre en el mundo 47 millones se encuentran en América Latina y El Caribe, lo que representa el 9% de la población de la región. E 6% de las pérdidas mundiales de alimentos sucede en América Latina, esto significa que cada año desperdiciamos al menos el 15% de los alimentos que producimos, siendo los que más se pierden frutas, hortalizas, tubérculos y cereales.

Invertir la pirámide
El manual de la FAO de uso para hogares, comercios, hoteles, empresas, industrias y organismos recoge una serie de ejemplos exitosos en diferentes países que han logrado reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos. Éste indica que la pirámide del desperdicio debe ser invertida, es decir, en la parte más ancha de la misma se tiene que aplicar el concepto de REDUCIR (pérdidas de alimentos), en la parte media es imperativo aplicar el concepto de REUSAR (dar una segunda vida a los alimentos), y seguidamente los conceptos de RECICLAR y RECUPERAR, procesos que son más costosos, por ello se recomiendan cuando hay más opción. Siguiendo estos simples consejos puedes hacer una diferencia positiva a la vida en el planeta:
Reduce
  • Planifica las compras para no adquirir productos en exceso. Haz una lista de antes de ir al supermercado. Hay que comer balanceado y en porciones adecuadas
  • Hay vegetales que se pueden comer sin pelar, así no desperdiciamos las cáscaras que son ricas en vitaminas y no generamos basura. La piel de muchas frutas es comestible.
  • No reacciones exageradamente ante la fecha de caducidad de un producto no perecedero, la mayoría consumirse hasta 6 meses después de su vencimiento sin causar daño.
  • La fecha de consumo preferente indica el momento hasta el cual el alimento conserva la calidad prevista; pasada ésta la calidad puede disminuir y no aportará la misma cantidad de nutrientes.
  • Las verduras feas también son ricas en vitaminas y minerales, en lugar de prepararlas en ensaladas las podemos hacer en sopas, guisos, etc.
  • Prepara platos con los alimentos que sobran de otras comidas, haciendo recetas de aprovechamiento.
Fuente: Notigama

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