Gilberto Carreño / Periodista ambiental

Reutilizar, Recuperar y Reciclar son tres palabras que se reducen a un mismo propósito: prolongar el aprovechamiento de los objetos que dejan de servirnos en su propósito original.  Se trata de la práctica conocida como la regla de las tres erres, las cuales podemos sintetizarlas en una sola que tiene validez para todas, como es la que se refiere al reciclaje.

Porque reciclar es lo que hacemos al prolongar la vida útil del objeto que regalamos a otro para que continúe usándolo; bien sea que se trate de una ropa que ya no usamos porque no se adapta a nuestra nueva talla, o de un artefacto que reemplazamos por otro más moderno.

También cuando lo reparamos con el propósito de seguir utilizando ese preciado bien del que no desearíamos desprendernos nunca; cuando lo destinamos a otros usos, como convertir una botella en la cubierta para una lámpara, o una simple lata de pintura, a la que le aplicamos un poco de color y la transformamos en matero para cultivar flores o cualquier tipo de planta.

Y desde luego, reciclar en su expresión más conocida, como es la de llevar a un recipiente destinado para su recolección, una botella de vidrio o de plástico, papel o cartón, para ser procesadas como materia prima en la fabricación  de nuevos productos.

En cualquier caso, el reciclaje es una actividad que además de ser practicada por las instituciones públicas y privadas que generan enormes cantidades de desechos, perfectamente podemos emprenderla desde nuestros propios hogares.

¿Por qué o para qué reciclamos?
Existen dos razones fundamentales para involucrarnos en una actividad de reciclaje desde nuestras residencias.  La primera de ellas es la contribución que le hacemos a la naturaleza, al ahorrarle materias primas para la elaboración de nuevos productos, así como de energías empleadas para ser fabricados.

En segundo término, constituye un valioso aporte individual y familiar en la minimización de la producción de la basura,  que constituye uno de los principales problemas de las sociedades actuales; pues en la medida que reducimos nuestro aporte de desechos para ser recogidas por el  aseo urbano, posibilitamos un mejor  rendimiento de los operadores del  servicio.

Además, evitamos el excesivo amontonamiento de basura en el frente de nuestras viviendas, que tan desagradable aspecto estético presentan, al mismo tiempo que reducimos el nivel de insalubridad que tal acumulación de desperdicio genera.

Pero, ¿Cómo participar?
Pues muy sencillo, lo más importante de la actividad del reciclaje, independiente de la motivación que nos lleve a participar en esta actividad, es la toma de conciencia que de manera individual desarrollemos en relación con la problemática ambiental y ecológica que afecta directamente a nuestros hábitats cotidianos, así como al propio planeta que acoge a toda la humanidad.

 De allí que nuestra participación requiere de nosotros cierta disposición y orden, pues no se trata, en los casos de recurrir al desecho de objetos, tan solo de desprendernos elegantemente de ellos, sino hacerlo con calidad, que se traduciría en hacerlo con plena conciencia del acto en el que incurrimos. Estaría de más recomendar, por ejemplo, que si regalamos una camisa que no usaremos, la entreguemos en un estado adecuado, que el buen gesto hable bien de nosotros.

De igual manera, cuando decidimos formar parte de una actividad de reciclaje en beneficio del ambiente de la comunidad de la cual formamos parte, debemos preferentemente, establecer desde nuestros propios hogares, una adecuada separación de los materiales de desechos que llevaremos a los recipientes de recolección.

Lo más apropiado sería llevar cada  tipo de materiales en recipientes por separados, preferiblemente bolsas reutilizables,  y de esa misma forma proceder a depositar cada uno en los recipientes especialmente identificados por distintos colores según su naturaleza.

Y lo más importante, tomando en cuenta que tratamos de contribuir a disminuir un problema ambiental, no basta con llevar hasta el lugar los recipientes; es necesario también asegurarse de que los materiales estén limpios, convenientemente lavados y secos, para evitar que de ellos se desprendan líquidos que en su conjunto puedan atraer insectos y roedores, convirtiendo el sitio en un polo de contaminación que además ocasione malos olores.

Es importante que consultes en tu comunidad, las alternativas o centros de captación de materiales para reciclar. Recordemos que con el reciclaje ganamos todos.

Un poco de historia

El reciclaje es una de práctica que nace de la necesidad de involucrar a la humanidad en las tareas de garantizar las mejores condiciones de vida en el planeta,  por lo cual es promovida por las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que dedican una vez al año, cada 17 de mayo, para resaltar en el ámbito nacional y mundial su importancia. La fecha fue instituida por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

@CIRCULOAMBIENTE

 

One thought on “¿Cómo reciclar desde casa?

  1. El Reciclar es algo bastante importante de realizar hoy en día ya que a causa de no hacerlo cada vez nuestro ambiente se veras mas afectado es importante por ende conllevarlo desde casa y seguir algunos consejos como están dados acá.

Deja un comentario

Tu dirección de correo no sera publicada. Campos requeridos *

Usted puede utilizar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

limpiar formularioEnviar