Gilberto Carreño / Periodista Ambiental

El mal llamado “agujero” de la capa de ozono, consiste realmente en el adelgazamiento, según los expertos, de esa especie de escudo protector de la vida en la Tierra contra los rayos ultravioleta del Sol, es un tema que mantiene una gran expectativa mundial y sobre el cual giran diversas interpretaciones en torno a los resultados de las gestiones de los organismos ambientales internacionales regidos por la ONU, dirigidos a poner freno al desgaste de la capa, desde que se decidió una acción común de la mayoría de los países del mundo para su protección.

Publicaciones especializadas en aspectos relacionados con las ciencias de la Tierra, como National Geographic, entre otros, han advertido, repitiendo una advertencia que atribuyen a científicos, en el sentido de no entusiasmarnos con anuncios que nos hacen creer que los problemas con la capa de ozono han desaparecido. “El año pasado, el agujero de la capa de ozono sobre la Antártida era sorprendentemente pequeño. Sin embargo, los científicos nos recomiendan que no nos entusiasmemos, porque más que una señal de recuperación, parece que la disminución del tamaño se debe a otro factor: la meteorología”.

Reseña National Geographic en una de sus entregas a través del enlace http://nationalgeographic.es/noticias/capa-ozono-noticia , que el tamaño del agujero situado sobre la Antártida, zona austral del planeta, caracterizada por bajos niveles de ozono, alcanzó su máximo en años recientes, entre 21 y 27 millones de kilómetros cuadrados, equivalente a una extensión mayor a América del Sur y que de acuerdo con investigaciones, el “agujero seguirá aumentando y disminuyendo durante décadas, antes de cerrarse por completo”.

Un día para conmemorar    

Y precisamente inspirado en esa necesaria atención de la humanidad en relación con lo que ocurre en ese nivel de la atmósfera terrestre, que conocemos como estratósfera o como también es llamada por otros ozonósfera, donde se ubica ese escudo protector, fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas el 16 de septiembre de cada año como Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, para conmemorar esa fecha del año 1987, cuando fue firmado en Montreal, Canadá, el Protocolo relativo a la disminución de las sustancias que reducen el grosor de esta especie de manto protector.

El tema escogido por el programa de la ONU para el Medio Ambiente (Pnuma) para las conmemoraciones de este año, reconocen los esfuerzos colectivos que las partes del convenio han dedicado a la restauración de la capa de ozono durante los tres últimos decenios y el compromiso mundial en la lucha contra el cambio climático.

Percepción del organismo oficial

A través de sus publicaciones oficiales, el Pnuma ha dado a conocer algunas cifras significativas que podrían ubicarnos en lo que pudieran considerarse logros tangibles de la acción mundial por la preservación de la capa de ozono. Entre ellas,  que como resultado de los esfuerzos internacionales concertados, esta se está reponiendo y se espera que a mediados de este siglo se haya recuperado. Además, el Protocolo de Montreal ha contribuido significativamente a la mitigación del cambio climático, al haber evitado la emisión a la atmósfera de más de 135.000 millones de toneladas de equivalente de dióxido de carbono, simplemente mediante la eliminación de las sustancias que agotan el ozono”.

Igualmente en un documento del mencionado organismo, titulado Tratados Internacionales para la Protección de la Capa de Ozono, se destaca entre otros:

  • la “disminución dramática”  del nivel de producción de más de un millón doscientas mil toneladas de productos, catalogados de mayor potencial agotador del ozono estratosférico (PAO) en 1986, bajó a poco más de cuarenta y dos mil en 2008 (incluyendo en estas sustancias de alto potencial contaminante el bromuro de metilo);
  • el consumo mundial de Cloro Fluoro Carbonados (CFC), la sustancia agotadora del ozono de más amplio uso, bajó de un millón de toneladas (PAO) en 1986 a poco más de ciento cincuenta mil en 1999 y a menos de 6 mil en el 2008.
  • en América Latina y El Caribe, la producción acumulada de los CFC entre 1986 y 2000 fue equivalente a un 5,8% de la producción mundial acumulada y aproximadamente a un tercio de la producción total de los países en desarrollo durante ese periodo. México, Brasil, Venezuela y Argentina (en orden decreciente) han sido los únicos productores en la región. Los cuatro países mencionados han cerrado su producción de los CFC. El consumo de estas sustancias controladas también ha estado disminuyendo en la región de América Latina y El Caribe.

Venezuela y sus aportes
Individualidades y organizaciones ambientalistas del país han ofrecido sus aportes a las tareas concienciadoras de la población en torno a la importancia de la preservación de la capa de ozono. Vale recordar, por un parte, que fue gracias al empeño y campaña realizada por el venezolano Erick Quiroga, quien llamó la atención del organismo internacional sobre la idea de crear un día para alertar sobre la necesidad de preservar ese recurso del planeta, así como por incluir a los relámpagos del Catatumbo en el libro Ginnes, como espectacular fenómeno natural y generador de ozono; aunque científicos venezolanos de la Universidad del Zulia han determinado que estos gases no llegan a la estratosfera, por la distancia y sus propiedades de desvanecimiento.

Por otra parte la Fundación Vitalis ha elaborado una serie de recomendaciones de cómo podemos contribuir los venezolanos a proteger la capa de ozono, de acuerdo con las siguientes orientaciones:

  • No uses aerosoles que contengan gases que dañan la Capa de Ozono. Por lo regular, poseen una señalización que indica su carácter benigno para esta capa.
  • Evita el uso de extintores que contengan halones, sustancia muy agresiva para la Capa de Ozono.
  • Controla que el material aislante que compras no contenga gases Cloro Fluoro Carbonados (CFC).
  • Evita el uso de materiales aislantes que utilicen estas sustancias.
  • Realiza un buen mantenimiento de los aires acondicionados, ya que su mal funcionamiento provoca la fuga de gases agotadores de la Capa de Ozono.
  • Llama a un técnico si notas que el congelador de la casa o el aire acondicionado no funciona adecuadamente. Es posible que tenga alguna fuga de gases.
  • Limita el uso del automóvil y de otros aparatos como compresores, maquinas de césped a explosión, entre otros.
  • Usa el aire acondicionado con racionalidad. Así también estarás ahorrando energía eléctrica.

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