Tapa Ahorro Energetico
Gilberto Carreño / Periodista ambiental

     En el marco del Día Mundial del Ahorro Energético, que se celebra desde hace tres años cada 21 de octubre, el periodista ambiental Gilberto Carreño presenta un interesante artículo sobre esta fecha tan importante para la conciencia ecológica:

     En el paso de nuestras vidas por la Tierra vamos consumiendo lo necesario, y hasta lo innecesario, para alimentarnos, construir nuestras viviendas y disfrutar del confort  que nos brinda el desarrollo agrícola e industrial, los cuales ponen al alcance de la humanidad los productos que ingerimos y aquellos servicios integrados al complejo sistema de transportación utilizados para desplazarnos (autos, trenes, aviones y barcos), así como los aparatos eléctricos de los cuales hacemos usos en viviendas y oficina para aliviar nuestro desempeño sobre el planeta. Quiere decir esto que cada individuo ejerce una presión sobre esa gran casa grande que nos acoge como inquilinos, lo cual constituye la mala huella ecológica que cada uno va dejando sobre el planeta. Una huella ecológica beneficiosa sería el resultado de desarrollar buenos hábitos ambientales, y uno de los principales consistiría en reducir nuestro consumo de energías.

     Lo que conocemos como la huella ecológica, nombrada por muchos como la huella del carbono, viene a constituir el término asignado mundialmente para medir la demanda de la humanidad sobre la naturaleza. Y de acuerdo con estudios de instituciones acreditadas, como la WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza), la población mundial necesitaría el equivalente a 1,5 planetas para satisfacer sus necesidades al ritmo del consumo actual. Dicho de otra manera por la citada ONG en su informe “Planeta Vivo”,  la  “huella ecológica” supera en un 30% a su capacidad de regeneración, y advierte además que para satisfacer su demanda de productos y servicios, la humanidad podría necesitar en 2030 un segundo planeta.

     Relacionado con el consumo energético, se atribuye al excesivo consumo de combustibles de  origen fósil,  el nefasto rastro de la humanidad que se identifica como  la huella de carbono que vamos dejando, y frente a cuyo panorama se plantea la necesidad vital de disminuir su uso, predominante  en nuestro medio  local, a diferencia de los países que han encontrado energías alternativas o sustitutivas como el aprovechamiento de la radiación solar, la fuerza eólica y agrocombustibles (llamados biocombustibles). Y existen muchas maneras de ahorrar, recordemos algunos hábitos, que es necesario cambiar:

 

  • Uso excesivo de electricidad. Cuando dejamos encendidas las luces de algún lugar que dejamos de ocupar, o la computadora de o equipos de video y/o sonido que no estamos utilizando; o el uso indiscriminado del ascensor, entre otros.

 

  • Innecesario consumo de combustible. Al utilizar vehículos para nuestros desplazamientos hacia lugares donde bien podemos caminar, o mantener encendido el motor de nuestro vehículo cuando estacionamos en cualquier lugar; o mantener encendida la cocina a gas o kerosene si no la estamos utilizando.
¿Y sabes qué son los electrodomésticos “vampiros”?

     El ingenio popular ha bautizado como electrodomésticos “ vampiros” a todos aquellos equipos que aun manteniéndolos apagados, consumen un porcentaje de energía, cuando permanecen enchufados; entre muchos otros: las regletas, cargadores de celulares,  calentadores de agua, aparatos de aire acondicionado, microondas y muchos más que, inadvertidamente para la mayoría de las personas se chupan la electricidad. Por ello es preciso detectarlo y mantenerlos apagados., y así  estaremos contribuyendo a disminuir el cambio climático que afecta a nuestro planeta. La Tierra te lo agradecerá.

@CIRCULOAMBIENTE

Deja un comentario

Tu dirección de correo no sera publicada. Campos requeridos *

Usted puede utilizar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

limpiar formularioEnviar