Nuevos hábitos son necesarios para gestionar adecuadamente la comida cuando vamos a cocinar y a la hora de comer. Cocinar con los sobrantes de otros platos para darle una segunda vida de alimentos, utilizar los vegetales y frutas con sus pieles, así como evitar cocinar en exceso son medidas que podemos tomar para disminuir nuestros desechos alimentarios. En la Ecococina, ecología y gastronomía se conjugan para consentir al paladar mientras cuidamos al planeta.

En la ecogastronomía, también conocida como Ecococina, se procura elegir los ingredientes y prepararlos de tal forma que prevalezca la conservación del entorno y el respeto por el medio ambiente. Esta tendencia surge a comienzos del siglo XXI como intento globalizador de mantener un equilibrio entre gastronomía y ecología, y se fundamenta en el empleo de ingredientes locales y naturales frente a los lejanos y procesados. Además de apuntar al aprovechamiento máximo. En la Ecococina nada se desperdicia y todo se aprovecha.

Los alimentos que quedan al fondo de la nevera y los sobrantes de nuestras comidas tiene una segunda vida cuando reinventamos platos con ellos. Se aplica así a la máxima de abuelas y madres: “no se bota nada”, un modo de cocina que permite reutilizar para hacer otro menú, ahorrar dinero y contribuir al no desperdicio de los alimentos.

Hacer una sopa siempre es buena idea para aprovechar las verduras que van quedando en la nevera. Las croquetas también son un plato muy sencillo que nos permite volver a emplear con eficiencia carnes, pollo o pescados del día anterior. Reusar los tallos del brócoli para preparar una nutritiva crema, la concha del plátano para hacer un sucedáneo de la carne mechada o la pasta que quedó para hacer una frittata también son buenas ideas. Asimismo, las frutas muy maduras se pueden convertir en mermeladas o en jugos.

Ahorrar electricidad
En la Ecococina se evita contribuir al calentamiento global, por ello se proponen formas de cocción alternativas donde se reduzcan al mínimo a las emisiones de gases con efecto invernadero. Lisa Casali, bloguera italiana de cocina ecológica, propone en un original libro de recetas elaborar platos sanos con el lavaplatos automático. “La idea es muy sencilla: aprovechar el calor generado durante el lavado de los platos para cocer carne, pescado y verduras. Basta con colocar los ingredientes en tarros de vidrio cerrados herméticamente o envasarlos al vacío”, plantea la bloguera. Otro truco para ahorrar energía eléctrica es usar el calor residual que generan las ollas para cocer alimentos que no necesitan tanta temperatura, o colocar una rejilla para hacer al vapor vegetales, mientras se cocina una sopa o un guiso. El microondas también ofrece muchas opciones con mínimo gasto y la olla de presión permite acortar la cocción a la mitad.
Crecen los ecochefs
Una tendencia que viene creciendo en el mundo de la alta cocina es la de los profesionales de la gastronomía que plantean una cocina con los alimentos ecológicos y el bajo impacto ambiental. Conocidos como ecochefs, mantienen un compromiso con la agricultura y la ganadería de proximidad evitando los alimentos de desarrollo industrial, los fertilizantes químicos, los productos fitosanitarios. Martiniano Molina, chef argentino del canal por suscripción El Gourmet, tiene un programa llamado Ecococina donde promueve este concepto. Ofrece recetas y consejos no solo para cocinar con productos sanos sino también para utilizar al máximo los alimentos con recetas de aprovechamientos. “El 40% de alimentos que se generan en el mundo termina e la basura. Esto nos tiene que alertar. Tenemos que abrir los ojos”, dice el chef Martiniano. “la comida simplemente no se puede botar”. Y afirma: “La comida le hace mucho mejor al cuerpo si se sancocha o se mete al horno”.
Recomendaciones para una cocina de bajo impacto
  • Respeta el menú semanal o diario que haya establecido previamente antes de comprar los alimentos.
  • Evite cocinar en exceso, sobre todo si no sabe cómo aprovecharlo.
  • Adecúe la cantidad de alimentos al número de comensales.
  • Calcule teniendo en cuenta las porciones (niños, adultos, mayores, etc.).
  • Dé prioridad a los alimentos que vayan a caducar o que expire próximamente su fecha de consumo proferente incluso, incluso, los congelados.
  • Descongele únicamente los productos que vaya a utilizar.
  • Aproveche las sobras de otras comidas en los siguientes días, congelándolos adecuadamente, o como ingredientes en una nueva preparación.
  • Piense en nuevas recetas para aprovechar las sobras y prepárelas con alimentos ya cocinados o con aquellos que no sean atractivos para comerlos frescos. Cree nuevas recetas con un toque diferente, y olvidándose de comer otra vez lo mismo.
  • Evite dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente, una vez fríos consérvelos adecuadamente en la nevera o congelados.
Fuente: Notigama

Deja un comentario

Tu dirección de correo no sera publicada. Campos requeridos *

Usted puede utilizar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

limpiar formularioEnviar